Redacción/El Nacional

Los niños en diversas ocasiones se rehúsan a consumir determinados alimentos, el hacerlo de una manera frecuente y con determinadas características ya no es una señal de berrinche o mala educación por parte de los menores, sino el reflejo de una enfermedad que si se prolonga puede tener severos problemas en la nutrición, desarrollo y crecimiento de los menores.

La siquiatra infantil Cristina Ramos Dávila señala que hay síntomas del trastorno de alimentación selectiva muy específicos en los menores como el miedo a la comida, el asco, la no tolerancia a colores, sabores o texturas, la elección de porciones muy pequeñas e insuficientes, son indicios del trastorno.

Algunas de las señales son:

-El índice de este trastorno es mayor en niños que en niñas, y comienza en edades muy tempranas.

-El estado de ánimo, al contrario que con la anorexia y la bulimia, no se ve fuertemente alterado. Sin embargo, el miedo al atragantamiento y a sufrir alergia, así como la necesidad de elegir, es inherente a esta patología.

-La deficiencia nutricional es bastante significativa.

-Se presenta una dependencia a los suplementos nutricionales o complementos vitamínicos.