Alejandro Fernández, “El Potrillo”, aterrizó en tierras regias para dar inicio a su esperada gira ‘De Rey a Rey’, logrando lo que mejor sabe hacer: una conexión visceral con su público que dejó a los miles de asistentes con la garganta agotada y el corazón lleno.
La velada no dio tregua desde el primer segundo. En cuanto las luces del redondel se encendieron, Alejandro irrumpió con la potencia de “No me sé rajar”, desatando una euforia inmediata.
Con una nostalgia palpable, Fernández honró el legado de su padre, el inolvidable Vicente Fernández. El momento cumbre llegó cuando el recinto se convirtió en un solo coro durante clásicos como “Volver, Volver” y “Un millón de primaveras”. La voz de Alejandro, madura y emotiva, logró que el público coreara cada estrofa, haciendo sentir la presencia del “Charro de Huentitán” en cada rincón.
El setlist fue una montaña rusa de emociones. Durante más de tres horas, “El Potrillo” navegó magistralmente entre baladas románticas, himnos de despecho y la fuerza del mariachi. Temas como “Sé que te duele”, “Canta corazón” y “Tu amor me hace tanto bien” fueron coreados por una audiencia que no dejó de mostrar su lealtad absoluta.
La fiesta ranchera continúa hoy, 28 de febrero, con la segunda y última presentación de Alejandro Fernández en el Domo Care. Se espera otra velada inolvidable que promete cerrar con broche de oro este paso por tierras regias.






