Smoke plumes billow following Israeli bombardment on Beirut's southern suburbs on March 2, 2026. The war launched by the United States and Israel against Iran spread across the Middle East on March 2 with Lebanon's Hezbollah entering the fray and a British air base in Cyprus targeted. (Photo by IBRAHIM AMRO / AFP)

La crisis en Medio Oriente ha ingresado a una fase de intensa guerra abierta tras varios días de ataques coordinados entre las fuerzas de United States Department of Defense y Israel Defense Forces contra objetivos militares iraníes. Según comunicados de comando militar, más de 1 700 objetivos en Irán han sido golpeados, incluidos lanzadores de misiles, buques y centros de control estratégico.

Desde la ciudad de Teherán hasta el sur de Líbano, el conflicto se ha extendido más allá de las fronteras de Irán. Milicias aliadas con Teherán, como Hezbollah, han lanzado cohetes desde el sur del Líbano hacia territorio israelí, lo que ha provocado bombardeos de represalia en Beirut por parte de las fuerzas israelíes.

Las autoridades estadounidenses han ordenado además la evacuación de personal diplomático no esencial y familias en varios países del Golfo, incluidos Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar, Bahréin, Irak y Jordania, ante el agravamiento de las tensiones y los ataques en amplias zonas del Medio Oriente.

Organismos internacionales han alertado sobre el impacto humanitario, económico y geopolítico de la escalada, que amenaza con convertirse en un conflicto prolongado con consecuencias globales.