Donald Trump planteó un cambio en el mecanismo de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al proponer revisiones anuales en lugar de aprobar una renovación automática del acuerdo comercial entre los tres países.

Durante el inicio de las conversaciones sobre el futuro del tratado, el representante comercial de Estados Unidos, Jaimeson Greer, señaló que la administración estadounidense no respaldará una extensión automática del T-MEC al considerar que existen temas importantes que aún deben resolverse.

El funcionario explicó que, aunque Estados Unidos decida no aprobar la renovación automática, el tratado continuaría vigente durante una década más, por lo que la medida no representa una cancelación inmediata del acuerdo comercial.

Greer afirmó que la administración encabezada por Donald Trump considera necesario revisar diversos aspectos del tratado antes de comprometerse con una nueva extensión, lo que abre un periodo de negociaciones entre México, Estados Unidos y Canadá.

Por su parte, el primer ministro canadiense, Mark Carney, también moderó las expectativas sobre una renovación inmediata del acuerdo y señaló que no esperaba anuncios relevantes al concluir la reunión entre los socios comerciales.

El T-MEC entró en vigor en 2020 para sustituir al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), vigente desde 1994, con el objetivo de fortalecer el intercambio comercial y actualizar las reglas económicas entre las tres naciones.

Entre las prioridades planteadas por la administración estadounidense se encuentran incrementar el contenido de origen estadounidense en la industria automotriz y reforzar medidas para limitar la participación de productos chinos dentro del comercio regional.

Mientras tanto, el Gobierno de México ha sostenido que el tratado continúa vigente y que el proceso anunciado corresponde al mecanismo de revisión previsto entre los países integrantes.