Redacción/ El Nacional


En la víspera de los primeros cien días del inicio de su mandato, Donald Trump, tuvo una entrevista en la que habló de los planes de su gobierno y su nuevo trabajo como presidente que, según dijo, no es tan fácil como creía.

El Presidente de Estados Unidos, reflexionó sobre sus primeros días de mandato con una visión nostálgica de su vida antes de llegar a la Casa Blanca.

“Me encantaba mi vida anterior. Pasaban tantas cosas (…) Tengo más trabajo que en mi vida previa. Pensaba que sería más fácil”, dijo el mandatario.

Aunque dijo que ya estaba acostumbrado a no tener privacidad en su “vida anterior”, manifestó su sorpresa por la poca que tiene ahora. Además, dejó claro que aún se está acostumbrando a tener que estar bajo la protección del servicio secreto las 24 horas del día, con sus limitaciones.

“Realmente estás en tu pequeña burbuja, porque tienes tanta protección que realmente no puedes ir a ningún lado”, afirmó.

1F62E79DCuando el Presidente suele salir de la Casa Blanca, suele ser en limusina o furgoneta, por lo que echa de menos conducir. “Me gusta conducir, ya no puedo hacerlo”, sostuvo.

Asimismo, mencionó que aún hay cosas que no han cambiado respecto a su trabajo como empresario, ya que, a menudo recurre a amigos personales y ex colegas de negocios para pedir sus consejos y retroalimentación.

Con respecto a su trabajo actual, dijo que en este momento su mayor preocupación es el conflicto con Corea del Norte, que podría escalar en cualquier momento.

De nuevo retomó el asunto de los tratados de comercio internacionales, pues asegura que tanto el TLCAN como el tratado de comercio con Corea del Sur son “horribles” para EU, por lo que piensa renegociarlos o terminarlos. Y tal parece que esto iniciará con el TLCAN, luego de que tanto Peña Nieto como Trudeau se pusieran en contacto con él para pedir una negociación.

Donald TrumpPero aunque podría haber encontrando su camino en las relaciones internacionales parece que sigue perdido en cuanto a la política interna, pues contempla la parálisis gubernamental como una posibilidad de no llegar a definirse el tema del presupuesto:

“Si hay una conclusión, habrá una conclusión, Veremos qué pasa. Si es que hay parálisis. Es culpa de los demócratas. No nuestra culpa. Es culpa de los demócratas. Tal vez les gustaría ver la parálisis”, concluyó.