Foto: El Nacional

Edgar Martínez/ El Nacional

Entre nostalgia y un sinfín de emociones fue como Alejandro Rodríguez se despidió de la presidencia del club Tigres, dejando como sucesor a Miguel Ángel Garza quien tomará las riendas de la institución para este Apertura 2018.

Rodríguez, pese a ya no formar parte de la directiva felina, seguirá estando en dentro del club pero en otro cargo más alto, conectado directamente con Cemex y Sinergia Deportiva.

“Me voy pero me quedo, me despido pero le sigo. Fue un honor y privilegio encabezar esta gran organización, agradezco también el gran honor que se me otorga hoy de ser consejero en enlace Cemex-Sinergia Deportiva”, dijo en su despedida en la sala de prensa del Estadio Universitario.

A su vez, el ‘Inge’ comenzó a recordar sus inicios en su segunda etapa como dirigente en el 2010, cuando el plantel se encontraba en el último lugar peleando el descenso, logrando sacarlos del infierno para dejarlos en la gloria ocho años después.

“Cuando entramos no teníamos entrenador, el equipo estaba golpeado y no sabíamos si el ´Tuca´ iba a entrar al banquillo o no. Para mí, esos diez días antes del Draft fue una angustia enorme de una interrogante grandísima de como armar el equipo”, señaló Rodríguez en conferencia de prensa.

Además, recalcó que lo importante cuando tomó de nuevo la presidencia felina era darle de nuevo la ilusión a la fanaticada auriazul, factores que seguirán siendo parte en esta nueva etapa del equipo.

“Creo que lo principal es regresarle la alegría a la afición. La afición sufre y disfruta mucho, el que tengamos un manejo profesional dirigido buscando siempre lo mejor hacia ellos es lo importante. Gracias por su cariño”, agregó.

Por último, destacó que extrañará mucho al equipo pero se quedará con los ‘traumas’ vividos en su era pues de ahora en adelante se dedicará de lleno a su familia.

“Me llevo muchos amigos, mucha alegría, el deseo de la familia de estar bien, de vivir la vida y acercarse más a ellos. Menos preocupaciones y menos traumas”, añadió.