Cuando la menor April Tinsley tenía ocho años desapareció en Fort Wayne, en Indiana, y días después su cuerpo fue hallado con signos de haber sido violada.

Los hechos se registraron en 1988 y desde entonces la policía de Estados Unidos no dejó de buscar al responsable.

Después de unos meses, aparecían mensajes en las bicicletas de algunas niñas dejados dentro de bolsas, en los que incluía preservativos usados, fotografías de genitales y amenazas de hacerles lo mismo que a la pequeña April.

Por medio de la base de datos de genealogía, las muestras de ADN de la escena del crimen coincidieron con dos personas, entre las que se encontraba John Miller.

La policía buscó al hombre en su casa y al cuestionarlo si sabia el porqué la visita de la policía, respondió “por Abril Tinsley”, por lo que fue detenido.