La ex presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye, fue condenada a otros ocho años más de prisión, seis de ellos por haberse beneficiado ilegalmente de fondos de la agencia de inteligencia.
Destituida por el parlamento surcoreano a finales de 2016, cumple ya una pena de 24 años de reclusión por abuso de poder y corrupción. Como se trata de penas consecutivas, Park podría pasar un total de 32 años tras las rejas.
Park fue hallada culpable de haber cobrado un total de 3 mil 300 millones de wones (2,9 millones de dólares) desviados de las cajas de los servicios de inteligencia.