La crisis financiera de Paraguay dejó de ser un problema exclusivo del sector bancario y comenzó a sentirse en la vida cotidiana de millones de personas. La intervención de Ueno Bank, una de las instituciones con mayor presencia en el país, provocó la suspensión de sus operaciones y encendió las alarmas entre clientes que, de un momento a otro, dejaron de tener acceso normal a sus ahorros.
La situación desató protestas ciudadanas, cuestionamientos a las autoridades financieras y una crisis política que terminó con la renuncia del presidente Santiago Peña este 5 de noviembre.
El caso ha puesto sobre la mesa una pregunta que preocupa a los paraguayos: ¿qué pasará con el dinero de quienes confiaron sus ahorros a Ueno Bank?
El martes 3 de noviembre, el Banco Central del Paraguay (BCP) anunció el inicio del proceso de intervención y resolución de Ueno Bank, luego de detectar problemas en su situación financiera.
Entre las irregularidades señaladas se encuentran una insuficiencia de capital, un índice de solvencia por debajo del mínimo legal y cuestionamientos sobre la información financiera de la institución. También se investigan operaciones crediticias con empresas relacionadas con el propio banco.
La decisión provocó la interrupción de servicios como las transferencias, los pagos con tarjetas y las operaciones a través de la aplicación móvil. Para los clientes, esto significó perder temporalmente el acceso habitual a sus recursos.
El impacto es considerable si se toma en cuenta que la institución tenía aproximadamente tres millones de clientes, equivalentes a cerca del 60% de la población adulta paraguaya.
La principal preocupación de los afectados es recuperar su dinero. La intervención de la institución generó incertidumbre sobre el destino de los depósitos y sobre los plazos en los que los clientes podrán disponer nuevamente de sus recursos.
Ante esta situación, las autoridades señalaron la existencia del Fondo de Garantía de Depósitos, que contempla una cobertura de hasta 75 salarios mínimos por depositante.
Sin embargo, la existencia de este mecanismo no elimina las dudas sobre el proceso de devolución ni resuelve de inmediato las necesidades de quienes dependen de sus cuentas para pagar servicios, cubrir gastos familiares o recibir sus ingresos.
El problema también alcanza a los recursos públicos que estaban depositados en la institución, incluidos fondos vinculados al sistema estatal de pensiones. Esto amplía las preocupaciones sobre las consecuencias económicas de la intervención.
La suspensión de los servicios bancarios provocó manifestaciones de clientes y ciudadanos que exigen explicaciones y garantías sobre sus recursos.
Las protestas reflejan una preocupación que va más allá de las operaciones de una institución financiera: la confianza en el sistema bancario y en las autoridades responsables de supervisarlo.
Ueno Bank había conseguido posicionarse rápidamente en Paraguay gracias a su modelo digital y a su crecimiento en pocos años. Su presencia también se extendió al ámbito deportivo mediante patrocinios a equipos como Olimpia y Cerro Porteño, lo que contribuyó a darle visibilidad entre la población.
Por ello, su intervención tuvo repercusiones que alcanzaron a distintos sectores de la sociedad paraguaya.
La crisis también abrió cuestionamientos sobre la relación entre Ueno Bank y el gobierno de Santiago Peña.
Uno de los puntos más señalados fue el nombramiento de Carlos Carvallo, antiguo directivo de la institución bancaria, como presidente del Banco Central del Paraguay. Esta situación generó cuestionamientos por un posible conflicto de interés, debido a la relación previa entre el funcionario y el banco que posteriormente quedó bajo intervención.
Tras el estallido del caso, Carvallo presentó su renuncia al organismo. Además, las autoridades iniciaron investigaciones sobre posibles irregularidades financieras y detuvieron a directivos relacionados con la institución, entre ellos el empresario Miguel Vázquez.
La controversia terminó alcanzando al propio presidente Santiago Peña, quien anunció su renuncia el 5 de noviembre mediante un mensaje difundido en redes sociales.
“Lo hago pensando en la estabilidad del país, en la paz social y preservar las instituciones democráticas”, expresó.
La intervención de Ueno Bank representa un desafío para las autoridades paraguayas, que ahora deben atender las reclamaciones de los clientes, esclarecer las operaciones financieras cuestionadas y garantizar que los mecanismos de protección a los depositantes funcionen.
Aunque el caso ha provocado comparaciones con el corralito argentino de 2001, es importante señalar que la intervención de una institución bancaria no significa, por sí misma, que todo el sistema financiero de Paraguay haya colapsado.
Por ahora, la incertidumbre se concentra en los ahorros de los clientes, la recuperación de los depósitos y las investigaciones sobre las posibles responsabilidades de los involucrados.
Lo que comenzó como un problema de solvencia bancaria terminó convirtiéndose en una crisis que alcanzó las calles, las instituciones financieras y el gobierno paraguayo. La respuesta de las autoridades será determinante para recuperar la confianza de los ciudadanos en el sistema financiero.
Te puede interesar: https://elnacionalperiodico.mx/cristiano-ronaldo-retiro-seleccion-portugal/
Monterrey y Área Metropolitana, Nuevo León, México
contacto@elnacionalperiodico.mx
El Nacional es el medio de comunicación líder en Monterrey y su Área Metropolitana. Nuestro compromiso es brindar información veraz, oportuna y objetiva, analizando el acontecer local e internacional desde una perspectiva periodística moderna y profesional.
y obtén un descuento especial
© Periódico El Nacional. Todos los derechos reservados. 2026