Redacción/El Nacional

El lubricante íntimo, a veces conocido y vendido con el nombre de lubricante vaginal, es un lubricante especializado en reducir la fricción en los genitales o en el ano al momento de tener contacto íntimo con esas áreas.

Desafortunadamente a veces su precio puede ser muy elevado por lo que personas optan por usar otros materiales que pueden provocar alguna infección en el cuerpo. Entre las más comunes están:

Saliva: Está ahí y es líquida, así que tiene mucho sentido que la consideres como lubricante cuando no tienes nada a la mano. Lo malo es que no es lo suficientemente líquida ni resbaladiza para actuar como un buen lubricante.

Vaselina: Parece lubricante, pero NO es lubricante y puede aumentar el riesgo de sufrir vaginosis.

Crema corporal: Hay muchos irritantes en cremas corporales, perfumes y fragancias, así que no deberían estar cerca de tu zona más íntima, pues podrían resultar en inflamación e irritación rápidamente.

Aceite de bebé: No sólo disminuye la efectividad del condón (y lo daña), sino que también aumenta el riesgo de una infección por cándida.