Redacción/El Nacional

Este martes se recordó en la ciudad inglesa el atentado perpetrado hace un año por un terrorista suicida, en el que 22 personas perdieron la vida.

En el templo se dieron cita algunos de los heridos en el ataque perpetrado en el Manchester Arena al término de un concierto de la cantante estadounidense Ariana Grande.

También asistieron familiares de los fallecidos, lideres políticos y miembros de los servicios de emergencia.

De acuerdo con los medios, el príncipe Guillermo, nieto de la reina Isabel II, se reunió en privado con algunos familiares de las víctimas al término del servicio religioso.

Vecinos de Manchester colocaron ramos de flores en la Plaza de St. Ann o sujetaron notas manuscritas a los arces japoneses que fueron plantados para crear un camino de “Árboles de Esperanza” a través de la ciudad.