El Congreso de Nuevo León reanudó este lunes sus actividades tras el receso de Semana Santa, en medio de una agenda cargada de pendientes legislativos y acuerdos políticos aún sin concretarse entre las principales bancadas y el Poder Ejecutivo.
Entre los temas más relevantes que regresan al análisis del Pleno destacan las negociaciones en materia presupuestal, consideradas clave para el funcionamiento del estado. Sin embargo, estas continúan sujetas a consensos que no han sido alcanzados, lo que mantiene en pausa decisiones importantes para la administración pública.
Uno de los asuntos más sensibles es la designación del titular de la Tesorería estatal. Actualmente, el cargo permanece bajo la figura de encargado de despacho, lo que ha generado cuestionamientos por parte de legisladores de oposición, quienes advierten que el plazo para formalizar el nombramiento ya habría vencido.
En paralelo, las comisiones legislativas retomarán la discusión de la reforma electoral, la cual contempla ajustes en materia de paridad de género. Entre las propuestas se encuentran mecanismos de alternancia en candidaturas y acciones orientadas a fortalecer la participación de las mujeres en cargos de elección popular.
El Congreso también deberá atender una resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que determinó una omisión del Legislativo estatal al no homologar la reforma constitucional federal en materia de transparencia. Esta situación obliga a los diputados a adecuar la legislación local dentro del plazo establecido.
A estos temas se suma un rezago acumulado en diversas comisiones, particularmente en la de Medio Ambiente, donde se concentran más de un centenar de iniciativas pendientes de análisis.
El reinicio de actividades ocurre en un contexto donde, pese a la presentación constante de exhortos y posicionamientos en tribuna, diversas reformas estructurales permanecen sin dictaminar, lo que refleja los desafíos legislativos en el cierre del periodo.






