Un tribunal de Corea del Sur condenó este jueves a cadena perpetua al expresidente Yoon Suk Yeol tras declararlo culpable de encabezar una insurrección vinculada con la polémica imposición de la ley marcial en diciembre de 2024, una decisión que desencadenó una de las crisis políticas más profundas del país en años recientes.

La sentencia determinó que el decreto impulsado por el exmandatario violó la autoridad del Parlamento y cumplió los criterios legales para tipificarse como insurrección. No obstante, el tribunal rechazó la petición de la Fiscalía de aplicar la pena de muerte, contemplada también en la legislación surcoreana para este delito, de acuerdo con lo reportado por el diario The Korea Times.

Durante la audiencia, retransmitida en directo, la corte sostuvo que Yoon actuó como “líder de una insurrección”, al ordenar el despliegue de tropas en la Asamblea Nacional de Corea del Sur con el objetivo de impedir la votación parlamentaria que buscaba revocar la ley marcial.

La Fiscalía argumentó que el exmandatario conspiró con altos funcionarios, incluido el exministro de Defensa Kim Yong Hyun, para imponer la medida pese a la ausencia de condiciones constitucionales, así como para detener a políticos y miembros de la autoridad electoral. Los abogados de Yoon defendieron que la decisión formaba parte de sus atribuciones presidenciales y respondía a una supuesta crisis nacional, postura que fue descartada por la corte.

El veredicto fue emitido bajo un amplio dispositivo de seguridad en Seúl, donde simpatizantes y detractores del expresidente se congregaron en las inmediaciones del tribunal, según la agencia Yonhap.

La condena se suma a otras sentencias derivadas del mismo episodio. El exministro del Interior Lee Sang Min recibió siete años de prisión por su participación en la fallida imposición de la ley marcial, mientras que el ex primer ministro Han Duck Soo fue condenado previamente a 23 años de cárcel por delitos de insurrección.

La ley marcial decretada en 2024 fue anulada horas después por el Parlamento y dio paso a un proceso político que culminó con la destitución de Yoon en abril de 2025, tras la ratificación del impeachment por parte del Tribunal Constitucional de Corea del Sur.