El día de hoy comenzó la demolición del tobogán acuático gigante donde un niño de 10 años murió decapitado hace dos años cuando se estaba deslizando.
El juego contaba con una altura de 17 pisos que era promovido como el tobogán acuático más alto del mundo.
Caleb Schwab, hijo de un legislador de Kansas, estaba deslizándose en el parque de atracciones acuáticas en Kansas City, cuando el asiento donde iba montado salió volando. El menor de Kansas murió ese día de agosto del 2016 al estrellarse contra una barra de metal de seguridad.
La demolición fue aplazada luego de un desacuerdo sobre qué partes del tobogán deberían de guardarse como evidencias de casos criminales.
Dos trabajadores han sido absueltos de obstrucción de investigación. Se prevé que presenten cargos contra el dueño del parque y el diseñador del tobogán.
Redacción/El Nacional






