Desde las primeras semanas del año, el gobierno de EU estaba “trabajando en diferentes opciones para detener” al general Salvador Cienfuegos Zepeda, pese a “no tener un calendario” para hacerlo.

Según documentos desclasificados tras la detención del mando militar, en una reunión informativa celebrada a las 10 de la mañana del viernes 17 de enero pasado, en la que se refieren a él como “Salvatore Zepeda”,  le refrendan la etiqueta de “fugitivo”.

En la acusación, firmada por el fiscal Richard Donahue, se acusa a Cienfuegos Zepeda —también identificado como El Padrino— de cuatro cargos, tres de ellos por conspirar para manufacturar, distribuir e importar mariguana, cocaína, metanfetaminas y heroína, y uno más por lavado de dinero.

Redacción/El Nacional