El Celtic FC volvió a imponer su jerarquía en el futbol escocés y conquistó de manera dramática el título número 56 de liga en su historia, tras vencer al Hearts en un partido cargado de tensión, remontadas y un cierre absolutamente caótico que terminó con invasión de cancha y celebración total.
El conjunto verdiblanco, donde milita el mexicano Julián Araujo, logró quedarse con el campeonato en una de las definiciones más emocionantes de los últimos años, reafirmando además su dominio absoluto en Escocia con la conquista de su quinto título consecutivo.
La presión estaba completamente del lado del Celtic. Del otro lado aparecía un Hearts que soñaba con romper una sequía histórica y levantar su primer campeonato liguero en 66 años. El ambiente en el estadio se transformó en una auténtica caldera cuando Lawrence Shankland apareció al minuto 42 para abrir el marcador y desatar la locura entre la afición local.
Con ese resultado parcial, el título comenzaba a escaparse de las manos del Celtic. Los nervios dominaron al equipo dirigido por Brendan Rodgers, mientras el Hearts empezaba a creer que la hazaña era posible.
Pero cuando parecía que el golpe anímico sería definitivo, apareció Arne Engels en el tiempo agregado del primer tiempo. El mediocampista encontró el empate al 45+3 con un tanto que silenció momentáneamente el estadio y devolvió la esperanza al conjunto visitante.
La segunda mitad se convirtió en un auténtico drama futbolístico. El Hearts resistía cada ataque con intensidad, mientras el Celtic buscaba desesperadamente el gol que le devolviera el campeonato.
La recompensa llegó al minuto 86 gracias al japonés Daizen Maeda, quien aprovechó un descuido defensivo para marcar el tanto que acercaba nuevamente al Celtic al título y provocaba la explosión de miles de aficionados desplazados.
Sin embargo, el momento más surrealista todavía estaba por llegar.
En el 90+7, con el Hearts completamente lanzado al ataque e incluso con su portero incorporado en un tiro de esquina, el Celtic recuperó el balón y montó un contragolpe letal que terminó con Callum Osmand empujando el balón hacia la portería vacía para sentenciar el campeonato.
El gol desató una auténtica locura. Los aficionados invadieron el terreno de juego entre lágrimas, abrazos y festejos interminables mientras los jugadores celebraban una conquista épica.
Con este campeonato, Julián Araujo suma un nuevo título en Europa y el Celtic confirma nuevamente su hegemonía absoluta en el futbol escocés.






