Después de siete años de búsqueda ininterrumpida, la activista y madre buscadora Ceci Flores informó que localizó restos de su hijo, Marco Antonio, en un predio ubicado en Hermosillo, Sonora.

El hallazgo ocurrió en un terreno desértico situado en el kilómetro 46 de la carretera 26, donde la propia activista participó en las labores de rastreo. A través de un video difundido en redes sociales, Flores mostró fragmentos óseos que, según indicó, corresponden a su hijo.

En su testimonio, la madre buscadora expresó el dolor que implicó encontrar únicamente restos dispersos, sin lograr recuperar el cuerpo completo.

“Yo no creo que ninguna madre merezca recoger solamente huesos de su hijo”, señaló, al describir las condiciones del lugar y la dificultad de ubicar todas las partes.

Explicó que, pese a la extensión del terreno, no fue posible localizar la totalidad de los restos, lo que atribuyó a factores como el paso del tiempo y la intervención de animales en la zona.

Ceci Flores también compartió un mensaje en el que recordó la esperanza que la impulsó durante años para continuar con la búsqueda.

“Yo siempre supe que te encontraría, pasara el tiempo que pasara porque no tenía otro motivo en la vida”, escribió, al tiempo que reiteró que su compromiso siempre fue dar con el paradero de su hijo.

La activista, reconocida por su labor en la localización de personas desaparecidas, ha encabezado múltiples jornadas de búsqueda en distintas regiones del país, acompañando a otras familias en situaciones similares.

El caso refleja una vez más la complejidad de la crisis de desapariciones en México, así como el papel de los colectivos de madres buscadoras, quienes, ante la falta de resultados institucionales, continúan realizando labores de rastreo en campo.

Flores concluyó su mensaje con una frase que resume el cierre de una larga búsqueda: “Vámonos a casa, hijo, de donde nunca tuviste que partir”.