Washington.— La Casa Blanca calificó este lunes como una “tragedia” la muerte de un manifestante a manos de agentes federales de inmigración durante protestas registradas en Minnesota, al tiempo que responsabilizó a autoridades locales del Partido Demócrata por lo ocurrido.

En conferencia de prensa, la portavoz presidencial, Karoline Leavitt, afirmó que el presidente Donald Trump “no quiere que ningún estadounidense pierda la vida en las calles de Estados Unidos”, subrayando que para el mandatario “todas las vidas son igual de valiosas”.

Leavitt indicó que el tiroteo ocurrido el sábado en Minneapolis continúa bajo investigación activa por parte del FBI y acusó a líderes demócratas de haber generado un ambiente de confrontación al difundir información falsa sobre los agentes federales.

La funcionaria también confirmó que Trump sostuvo una llamada telefónica con el gobernador de Minnesota, Tim Walz, la cual calificó como positiva, y anunció el envío de Tom Homan, conocido como el “zar de la frontera”, para supervisar el operativo en la entidad.

-Lizbeth Ledezma