Redacción/El Nacional

Aunque presumió que los estándares de seguridad en el Metro son de los mejores del mundo, el director de Metrorrey, Jorge Arrambide, dijo que no se puede vigilar la conducta de todos sus usuarios ni anticiparse si alguien va a cometer una acción irracional.

Lo anterior luego de que en las últimas semanas se han viralizado casos como el de la mujer que viajó una estación por el exterior del vagón, en donde los guardias de seguridad imperaron por su ausencia.

Señaló que 51 guardias por turno son los que resguardan las 32 estaciones de las Líneas 1 y 2, y el equipo de videovigilancia tiene una cobertura de apenas el 20 por ciento de las instalaciones.

Arrambide consideró que a diferencia de otras ciudades, aquí ni los crímenes de alto impacto se castigan, por lo que no se podría sancionar a pasajeros que infringen la ley.

“Estamos a la par que Guadalajara y (Ciudad de) México. Si ya queremos compararnos con otras ciudades del mundo, sobre todo las más avanzadas como Nueva York, Londres o París, recuerden ustedes que allá sí aplican la ley”.

“Aquí ni siquiera los crímenes de alto impacto se castigan, menos una falta administrativa… Ojalá se hiciera”, expresó.

Señaló que el Gobernador Jaime Rodríguez lo instruyó a ampliar el número de guardias y cámaras, pero, Metrorrey carece de recursos para hacerlo.

“El próximo año pediremos más presupuesto”, dijo.

Metrorrey tiene 500 millones de pesos de ingresos propios y un gasto anual de 750 millones.