La ciudad y la provincia de Buenos Aires ingresaron desde este 1 de julio y hasta el 17 de julio en un aislamiento más severo ante el aumento exponencial de casos del nuevo coronavirus que se registra en la región más habitada del país.
“La ciudad puso en marcha las nuevas medidas para la nueva etapa de la cuarentena”, señaló el Gobierno de la ciudad en un comunicado.
Desde la medianoche de este 1 de julio sólo pueden abrir sus puertas los comercios esenciales, como farmacias y centros de alimentación, además de los bancos.
Se permite también el retiro y el envío a domicilio de los locales gastronómicos.
Redacción/El Nacional