Las protestas de agricultores en Sinaloa se mantendrán activas hasta que el gobierno federal cumpla con la entrega total de apoyos pendientes, advirtió Baltazar Valdez Armentia, dirigente del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano.
El líder campesino explicó que la principal exigencia es la dispersión inmediata de 750 pesos por tonelada para productores de maíz y 200 pesos para trigueros del Valle del Carrizo, recursos correspondientes al ciclo agrícola 2023-2024.
A pesar de que el gobierno federal anunció la liberación de estos apoyos desde el pasado 13 de marzo, más de mil productores de maíz y 250 de trigo continúan sin recibirlos, lo que ha generado desconfianza entre el sector.
Además del pago de incentivos, los agricultores demandan un precio justo para el maíz, que estiman debería ubicarse en al menos 7 mil 200 pesos por tonelada. Actualmente, el valor de mercado ronda entre 4 mil 400 y 4 mil 500 pesos, por lo que consideran necesario un subsidio para garantizar la rentabilidad.
Valdez Armentia subrayó que el incremento en insumos como fertilizantes y combustibles ha elevado los costos de producción, lo que complica aún más la situación del campo.
Mientras continúan las negociaciones con autoridades federales en Ciudad de México, los productores han reiterado que no retirarán las movilizaciones hasta obtener respuestas concretas.






