El cantante chileno Beto Cuevas regresó a Monterrey para conquistar al público con un espectáculo íntimo en el Auditorio Río 70, donde presentó su más reciente producción Acústico. La noche del sábado, el recinto se llenó por completo en un concierto cargado de recuerdos y emociones.

Pasadas las 21:20 horas, el ex integrante de La Ley apareció en el escenario para abrir la velada con Día Cero, tema que marcó el inicio de un recorrido musical lleno de nostalgia. Desde ese momento, los regiomontanos respondieron con aplausos y coreando cada canción.

El artista no ocultó su gratitud y expresó su cariño: “Monterrey qué lindo estar acá, muchísimas gracias por este sold out”, dijo sonriente ante un público que lo recibió con calidez.

Previo al concierto, Cuevas convivió con algunos de sus fans en un meet and greet, donde pudieron saludarlo, tomarse fotografías y llevarse como recuerdo un vinilo autografiado.

El espectáculo, de alrededor de hora y media, permitió un recorrido por distintas etapas de su trayectoria, desde sus composiciones como solista hasta los éxitos que lo catapultaron con La Ley. Canciones de amor y desamor  y algunos covers, encontraron nueva vida bajo el formato acústico.

El público, en todo momento, respondió cantando a una sola voz los temas que marcaron generaciones, confirmando el lazo inquebrantable entre el intérprete y sus seguidores mexicanos, vigente desde los años noventa.

Con este concierto, Beto Cuevas reafirmó la vigencia de su música y el vínculo cercano con Monterrey, ciudad que lo ha acompañado en distintas etapas de su carrera.