La muerte de una bebé de tres meses identificada como Brisa ha generado consternación en Veracruz, luego de que el dictamen forense confirmara que falleció por broncoaspiración causada por Ascaris Lumbricoides, una infección masiva de parásitos asociada a condiciones de extrema insalubridad.

La menor fue llevada por su madre al Hospital Tarimoya prácticamente sin signos vitales, donde personal médico únicamente pudo confirmar su fallecimiento. De acuerdo con las primeras investigaciones, la niña vivía junto a sus padres y tres hermanos en un domicilio que autoridades describieron como un espacio utilizado para la acumulación de basura y materiales reciclables.

El caso presenta además una complejidad legal, ya que la bebé no contaba con registro de nacimiento. Según la información recabada, su madre abandonó el hospital tras el parto sin realizar el trámite correspondiente, lo que hoy dificulta la entrega del cuerpo y los procesos funerarios.

Elementos de seguridad detuvieron a la madre, de 27 años, y a su pareja, de 31, quienes serán presentados ante la Fiscalía por su presunta responsabilidad en maltrato infantil. En tanto, el DIF Municipal de Veracruz intervino para resguardar a los otros menores, uno de los cuales permanece hospitalizado con complicaciones gastrointestinales y parasitosis avanzada.

La muerte de Brisa ha reavivado el debate sobre la protección de la infancia en contextos de pobreza extrema, la atención a familias en situación de adicciones y el derecho fundamental a la identidad desde el nacimiento.