Los bares y restaurantes de Rio de Janeiro reabrieron el jueves sus puertas al público tras más de tres meses de paralización por la pandemia de coronavirus, en una paulatina “vuelta a la normalidad” considerada “prematura” por expertos.

En esta nueva fase de reapertura económica, los bares, restaurantes y cafés de la “cidade maravilhosa” -que durante este tiempo operaron solo con entregas a domicilio- están autorizados a recibir clientes hasta un 50% de su capacidad, con una distancia de dos metros entre las mesas y prioridad para los espacios abiertos.

El movimiento de empleados era intenso en casi todos los restaurantes cercanos a la playa de Copacabana, donde han regresado el olor a fritura y los anuncios de cerveza helada, caipirinha y agua de coco.

Junto a la playa, las personas hacen ejercicio (una actividad autorizada desde la fase 1 de la reapertura, iniciada hace un mes), andan en bicicleta o pasean a sus perros.

Redacción/El Nacional