El cine mexicano se atreve a mirar de frente a uno de los episodios más emblemáticos de la cultura juvenil: el mítico Festival de Avándaro, conocido como el “Woodstock mexicano”. Bajo la dirección de José Manuel Cravioto, “Autos, m0t4 y rocandrol” nos entrega una comedia frenética en formato de falso documental que mezcla hechos reales con anécdotas ficticias, creando un relato tan caótico como entrañable.

La película nos sumerge en el detrás de cámaras de aquel evento que marcó a toda una generación en los años setenta. Entre fallas técnicas, enredos y excesos, el filme rinde homenaje al espíritu rebelde y musical de la época, envolviendo al espectador en una atmósfera de humor y nostalgia. Lo más divertido es cómo consigue atraparnos desde el inicio: cada situación absurda se convierte en un guiño al rock y a la irreverencia que caracterizó al festival.

Alejandro Speitzer y Emiliano Zurita destacan al encarnar a personajes clave en esta recreación delirante, aportando frescura y dinamismo a una narrativa que juega entre mito y realidad. Cravioto logra hilar leyendas urbanas, recuerdos colectivos y verdades históricas en un relato que, pese al caos, se mantiene bien estructurado y lleno de ritmo.

Con una duración de apenas 88 minutos, “Autos, m0t4 y rocandrol” es ágil, divertida y respetuosa con el legado cultural de Avándaro. Más allá de la risa, deja ver cómo aquel festival se convirtió en una referencia indispensable para la música en México, consolidando un movimiento que trascendió generaciones.

Un consejo indispensable: no te levantes de tu asiento hasta después de los créditos. Ahí descubrirás qué fue de los protagonistas de esta leyenda musical, un detalle que redondea la experiencia con nostalgia y picardía.

En conclusión, la cinta es un homenaje al desorden, la música y el espíritu contestatario de los setenta. Para algunos será revivir un recuerdo inolvidable; para otros, la oportunidad de conocer —con humor y frescura— el evento que cambió la historia del rock en México.

Carey González/El Nacional