Redacción/El Nacional

El joven Nikolas Cruz, acusado de asesinar a 17 personas en una escuela de Florida, compareció en un tribunal del condado de Broward, que obtuvo 10 rifles en el último año.

Esposado y con uniforme rojo de reo, el joven de 19 años se mantuvo cabizbajo en la breve aparición en el tribunal. Cruz enfrenta 17 cargos de asesinato premeditado por la muerte de 15 estudiantes y dos profesores.

 La mayor masacre escolar desde la ocurrida en 2012 en la primaria de Sandy Hook, donde murieron 20 niños y seis maestros.

Mientras los investigadores continúan rastreando las otras compras de armas, los familiares de las víctimas continuaron enterrando a los jóvenes.

Por otro lado se asegura que el presidente Donald Trump “apoya los esfuerzos para mejorar el sistema federal de verificación de antecedentes”, según dijo en un comunicado el subsecretario de prensa, Raj Shah.