Redacción/ El Nacional


La Auditoria Superior de la Federación (ASF) puso en marcha su plan de austeridad y racionalización del uso de recursos financieros, para ahorrar un total de 50 millones de pesos y reintegrarlos a la Tesorería de la Federación, con el fin de que sean utilizados en otros conceptos.

Tras la reciente adquisición de su nueva sede, el órgano de fiscalización pretende poner en venta uno de sus actuales inmuebles para obtener alrededor de 70 millones de pesos y entregarlos también al erario para su disponibilidad.

Su plan de ahorro incluye las siguientes cosas:

  1. No subir sueldos del personal de mandos medios y superiores

  2. Suspender el uso de vehículo asignado y vales de gasolina para directores generales

  3. Disminución de 50 por ciento en los gastos de difusión

  4. Eliminación del presupuesto destinado a estudios e investigaciones

  5. Cancelación de comisiones internaciones

  6. Eliminación del presupuesto para la renta de salones y auditorios para eventos

El organismo aseguró que el proyecto de austeridad no será impedimento para incrementar 9 por ciento el número de auditorías a realizar en la cuenta pública 2016.

Tampoco será obstáculo para realizar las funciones que tiene, resultado de la creación del Sistema Nacional Anticorrupción, entre ellas la creación de dos áreas dedicadas a la investigación sustanciación de las faltas creativas.

“Reiteramos que una manera de asegurar el rendimiento positivo de las acciones de la ASF para el país en su conjunto es que su labor de fiscalización se base en criterios estrictamente técnicos y ajenas a cualquier consideración de carácter político. Cabe recordar que la ASF ha logrado recuperaciones, derivadas de sus auditorías, por más de 108 mil millones de pesos que representan 47 veces su presupuesto actual”, puntualizó.