Redacción/ El Nacional
Dos periodistas de origen sirio, madre e hija, residentes en Turquía y comprometidas con la oposición al régimen de Bashar al Assad, fueron asesinadas en Estambul.
Los cuerpos de Uruba Barakat y su hija Halla fueron encontradas por la Policía en su domicilio en el barrio de Üsküdar, en el lado asiático de Estambul, y se estima que llevaban más de dos días de haber fallecido.
Ambas mujeres habían sido acuchilladas, aunque también se hallaron indicios de estrangulamiento, cubiertas con mantas y regadas con detergente para evitar el olor de los cadáveres.

Uruba Barakat, habría sido exiliada de Siria desde los 80 del siglo pasado, miembro de la Coalición Nacional Siria, y su hija Halla, de 22, formaba parte del grupo directivo del periódico digital Orient Net.
Aún no se conoce la identidad de los asesinos, ni sus motivos. La Federación Internacional de Periodistas (IPJ) pidió a las autoridades turcas que lleven a cabo una investigación para encontrar a los responsables.
La hermana de Uruba, Shada Barakat, ha señalado en su cuenta en Facebook que la periodista “llevaba 40 años persiguiendo y exponiendo a los criminales” y que “la tiranía persigue a los valientes en todo lugar”.