El asesinato del activista ambiental Roberto Chávez ha generado indignación entre colectivos y comunidades de Michoacán, luego de que fuera atacado a balazos días antes de presentar una denuncia formal contra presuntos talamontes.
De acuerdo con reportes, el crimen ocurrió el pasado domingo en la comunidad de El Zangarro, donde el defensor del medio ambiente caminaba junto a su familia tras salir de una fonda local. En ese momento, fue interceptado y recibió al menos tres impactos de bala en la cabeza.
Pese a que sus familiares solicitaron auxilio inmediato, los servicios de emergencia confirmaron que ya no contaba con signos vitales, quedando su cuerpo en la vía pública.
El asesinato ocurrió en un contexto de denuncia activa, ya que Chávez se preparaba para acudir ante la Fiscalía General del Estado a formalizar señalamientos contra personas vinculadas a la tala ilegal en la región.
El activista formaba parte del Comité de Defensa Ambiental de El Zangarro, agrupación integrada por habitantes que han documentado la presencia de grupos armados y la devastación de áreas boscosas.
Tras los hechos, pobladores y organizaciones ambientalistas exigieron a las autoridades investigar posibles redes de protección a los responsables, incluyendo señalamientos hacia el alcalde de Madero, Juan Carlos Gamiño Camacho.
Este caso se suma a otros ataques contra defensores ambientales en la entidad, como el asesinato de Homero Gómez, lo que ha encendido alertas sobre la violencia que enfrentan quienes protegen los recursos naturales en México.






