Redacción/ El Nacional
Conoce el tipo de manifestaciones específicas que te pueden ayudar a sospechar de la existencia del padecimiento dislexia en un pequeño.

La dislexia es el efecto de múltiples causas, que pueden agruparse entre dos polos. De una parte los factores neurofisiológicos, por una maduración más lenta del sistema nervioso y de otra los conflictos psíquicos, provocados por las presiones y tensiones del ambiente en que se desenvuelve el niño.
La principal forma de comenzar a sospechar que un infante padece de dicho trastorno es si este presenta problemas de comprensión lectora y de escritura, es decir, que cuando escribe hace mucha presión sobre el papel, la ortografía y la fonética es inconstante, lo que escribe no es posible descifrar, entre otras cosas.
Aunque es muy normal que los niños lleguen a tener ciertos problemas con las matemáticas, esta también podría ser una señal, ya que la dislexia provoca más dificultades para comprender el tiempo y las posibles tareas planeadas.
Los afectados suelen presentar problemas de vista, oído, poco equilibrio, mareos con facilidad, distracción fácil, continúan mojando la cama, mantienen un sueño muy profundo o en ocasiones se despiertan con facilidad, además de ser muy curiosos y creativos.
Todas estas manifestaciones varían entre unos disléxicos y otros, aunque generalizando, nos pueden servir para identificar a los sujetos disléxicos y poder abordar una actuación preventiva lo antes posible.






