A medida que la pandemia de coronavirus arrasa América Latina y el Caribe, al cobrar la vida de más de 180.000 personas y destruir el medio de sustento de decenas de millones en la región, también socava las normas democráticas que ya se encontraban bajo presión.
Desde el centro-derecha hasta la extrema izquierda, los líderes han usado la crisis como excusa para extender sus mandatos, debilitar la vigilancia a las acciones gubernamentales y acallar a los críticos, medidas que bajo otras circunstancias serían descritas como autoritarias y antidemocráticas pero que ahora se presentan como acciones salvadoras, necesarias para detener la propagación de la enfermedad.
El debilitamiento gradual de las normas democráticas durante una crisis económica y la catástrofe de salud pública podrían dejar a América Latina condenada a un crecimiento más lento y un aumento de la corrupción y los abusos contra los derechos humanos, advirtieron los expertos.
Redacción/El Nacional