
Después de años de intentos fallidos, finales dolorosas y cuestionamientos sobre su capacidad para dar el último paso, Alexander Zverev finalmente encontró la recompensa más grande de su carrera. El tenista alemán se proclamó campeón de Roland Garros 2026 al derrotar al italiano Flavio Cobolli por 6-1, 4-6, 6-4, 6-7 (5/7) y 6-1, conquistando así el primer torneo de Grand Slam de su trayectoria profesional.
La victoria llegó en una final intensa disputada sobre la arcilla de París, donde Zverev tuvo que emplearse a fondo durante 4 horas y 16 minutos para superar a un Cobolli que volvió a demostrar por qué fue una de las grandes revelaciones del torneo. Aunque el alemán arrancó con autoridad al llevarse el primer set en apenas 39 minutos, el italiano reaccionó y convirtió el encuentro en una auténtica batalla física y mental.
El camino hacia el título no estuvo exento de presión. Zverev llegó al torneo señalado como uno de los grandes favoritos después de la baja por lesión de Carlos Alcaraz, campeón de las dos ediciones anteriores, así como de las inesperadas eliminaciones de Jannik Sinner y Novak Djokovic durante la primera semana de competencia. Con el cuadro abierto y las expectativas sobre sus hombros, el alemán respondió con madurez y firmeza, dejando en el camino a jóvenes promesas como el español Rafa Jódar y el checo Jakub Mensik.
En la final volvió a demostrar esa fortaleza mental que tantas veces se le había exigido. Después de perder el cuarto set en el desempate y ver cómo la definición se alargaba a una quinta manga, Zverev mantuvo la calma, tomó rápidamente el control del parcial definitivo y cerró el encuentro con un contundente 6-1 que desató la celebración en la Philippe Chatrier.
El título tiene un significado especial para el tenis alemán. Desde que Boris Becker conquistó el Abierto de Australia hace tres décadas, ningún jugador masculino de Alemania había logrado levantar un Grand Slam. Ahora, Zverev se suma a una lista histórica que incluye a figuras como Steffi Graf, quien dominó el torneo parisino en el cuadro femenino, y devuelve a su país al máximo nivel del tenis mundial.





