Un estado australiano está ofreciendo una recompensa por información después de que varias personas reportaron el hallazgo de agujas en las fresas que consumen.
El gobierno de Queensland ofrece una recompensa de 100.000 dólares australianos (712.510 dólares americanos), a cualquiera que ofrezca información para dar con el culpable de esta contaminación.
“Quien quiera que esté detrás de esto no solo está poniendo en riesgo familias en todo Queensland y en el resto de Australia, también está poniendo en riesgo a toda la industria”, dijo la primera ministra de Queensland, Annastacia Palaszczuk, en un comunicado.
Las autoridades han exhortado a los consumidores a que corten las fresas antes de comerlas.
El departamento de Salud anunció que al menos tres marcas han sido retiradas del mercado: Berry Obsession, Berrylicious y Donnybrook Berries.
También se han reportado fresas contaminadas en el estado vecino Nueva Gales del Sur, pero la policía no sabe si se trata de la misma persona o un imitador.
Redacción/El Nacional