Redacción/El Nacional

Durante todo septiembre, Petróleros Mexicanos a través de su filial, mezcló para su venta en la Zona Metropolitana del Valle de México gasolina Regular y Premium importada que no cumplía con normas de calidad nacional del combustible producido en el país.

La gasolina tipo Regular (similar a la Magna) que se distribuyó en septiembre tenía un contenido de oxígeno y presión de vapor distintas. La Premium tuvo un número de octano y contenido de olefinas distintos a lo que exige la norma.

Pemex reconoció que desde el 13 de septiembre 2017 hubo condición “de emergencia para el suministro de gasolinas tipo regular en el Valle de México, por inventarios críticos”.

En la Premium se vieron afectadas las zonas de Cuautla, Morelos e Iguala, Guerrero.

Por la emergencia suscitada por los fenómenos naturales y a fin de garantizar en todo momento el abasto a nivel nacional, realizamos importaciones de combustibles con especificación diferente.

Otra de las negativas fue porque la Premium que se importó, al no reunir especificaciones de la norma mexicana, “podía ser utilizada como Magna”, y así tenía que venderla.