Distintos estudios realizados recientemente han advertido al Gobierno de Donald Trump sobre lo costoso que resultaría para su propio país imponer aranceles sobre los autos y sus partes, aunque señalaron que el más perjudicado sería México.
Uno de los estudios fue realizado por el Instituto Peterson para la Economía Internacional, estimó que de aplicar 25 por ciento a las importaciones de vehículos ligeros y pesados, el continente americano perdería en un principio 195 mil empleos del ramo automotriz y si continuan las represalias, el impacto sería de hasta 624 mil.
El daño que se daría a la producción del sector automotriz caería en principio 1.5 por ciento y la de autopartes casi 2 por ciento, en un periodo de uno a tres años.
Además, por su cuenta, la firma LCM Automotive asegura que el arancel podría costarle a la industria automotriz estadounidense un aproximado de entre un millón y dos millones en ventas de unidades anuales de vehículos, estimando también que entre todos los socios del mundo que le venden automóviles a Estados Unidos, México sería el más afectado por ser el que más exporta de ese tipo de productos.
Redacción/El Nacional