Ariadna ha mantenido a su madre aislada durante los últimos siete meses con la esperanza de que no se contagiara de covid-19. Pero en esta segunda ola, la suerte se terminó.

“Un día comenzó a sentirse mal y cuando le hicimos la prueba vimos que era positiva”, dice Ariadna, quien trabaja para una agencia de información.

Su caso ya no es aislado. Pese a que serán los próximos en recibir la vacuna, en esta segunda ola de coronavirus que recorre México, la población de la tercera edad, que llevaba varios meses encerrada, ha comenzado a llevarse la peor parte.

Tan solo en las primeras semanas de enero se reportaron 10 mil 325 decesos, de los cuales 6 mil 406 son de mayores de 60 años. Con un promedio de 400 casos diarios, de este segmento de la población, enero podría llegar alcanzar o incluso superar el pico de julio, con más de 12 mil defunciones.

Esta situación fue plasmada a través de las redes sociales. Durante las últimas semanas hubo quienes recordaron con un algún mensaje, fotos o listones negros la pérdida de abuelos y padres, además de la frustración de no poderlos despedir.

Redacción/El Nacional