Adolescente enfrenta hasta dos años de prisión en Singapur tras ser acusado de un acto considerado ilegal en una máquina expendedora.
El joven, de nacionalidad francesa, habría lamido un popote y lo regresó al dispensador en una máquina de la empresa IJOOZ.
El hecho ocurrió en un centro comercial y fue grabado por el propio adolescente, quien lo publicó en redes sociales, provocando su viralización.
Las autoridades de Singapur presentaron cargos que incluyen daños y alteración del orden público, con penas que podrían alcanzar hasta dos años de cárcel.
El caso recuerda otros episodios en los que ciudadanos extranjeros han enfrentado la estricta legislación del país.






