El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfrenta nuevas acusaciones por presuntamente utilizar recursos federales y decisiones gubernamentales para favorecer a aliados políticos y beneficiar económicamente a su entorno familiar.

De acuerdo con reportes divulgados esta semana, la administración de Trump creó un fondo gubernamental de mil 800 millones de dólares destinado a compensaciones para personas que, según el mandatario, fueron perjudicadas injustamente por el gobierno federal, incluidos participantes del asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021.

El acuerdo fue anunciado por el Departamento de Justicia, encabezado actualmente por Todd Blanche, quien anteriormente fungió como abogado personal de Trump.

Como parte del mismo arreglo, el gobierno federal se comprometió a no continuar investigaciones fiscales pendientes contra el republicano relacionadas con posibles irregularidades tributarias y declaraciones falsas ante autoridades fiscales.

Organizaciones y especialistas calificaron el hecho como un posible conflicto de interés y un caso de corrupción institucional. El centro de investigación Brennan Center for Justice afirmó que existe “una zona de ilegalidad alrededor de la Casa Blanca”, mientras que la American Bar Association acusó a la administración de ignorar restricciones legales y normas éticas presidenciales.

Las críticas también crecieron tras revelarse investigaciones sobre posibles operaciones especulativas en mercados petroleros después de que Trump aplazara acciones militares contra Irán en marzo. La Comisión de Contratación de Futuros de Mercancías de Estados Unidos investiga movimientos financieros sospechosos realizados minutos después del anuncio presidencial.

Además, la Oficina de Ética Gubernamental informó que Trump mantiene vínculos financieros con grandes empresas estadounidenses mediante operaciones valuadas entre 200 y 750 millones de dólares durante los primeros meses del año.

Analistas y medios estadounidenses también señalaron que la fortuna del mandatario y su familia habría aumentado considerablemente desde su regreso a la Casa Blanca en 2025.

El exsecretario de Trabajo estadounidense, Robert Reich, acusó al presidente de “robarse” recursos públicos para beneficiar a sus aliados políticos y aseguró que nunca había visto un nivel similar de corrupción en la política estadounidense.