Pato Merlín se convirtió en uno de los fenómenos virales del Mundial 2026 en México, al grado de que su nombre e imagen fueron objeto de múltiples intentos de registro ante el IMPI antes que su propia familia.

El Pato Merlín ganó popularidad tras aparecer en celebraciones del Tri vestido con uniforme de la Selección Mexicana, lo que provocó una fuerte viralización en redes sociales y su difusión internacional.

De acuerdo con el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), desde el 17 de junio se registraron intentos de apropiación de la marca “Pato Merlín” desde distintos estados del país, lo que sorprendió a su propietaria.

La dueña acudió posteriormente a formalizar el registro, pero fue informada de que ya existían solicitudes previas de terceros que buscaban explotar comercialmente la imagen del pato viral.

Entre los intentos detectados se incluyeron registros para publicidad, entretenimiento, ropa e incluso uso en campañas políticas, lo que encendió el debate sobre la apropiación de personajes virales.

El caso refleja cómo las figuras populares en internet pueden convertirse rápidamente en activos comerciales sin autorización de sus dueños.