Condenan a los padres del menor que cometió la masacre escolar en Belgrado en 2023, en la que murieron nueve estudiantes y un guardia de seguridad, tras ser encontrados culpables de negligencia relacionada con el acceso del adolescente a un arma de fuego.
El Tribunal Superior de Belgrado impuso una pena de 14 años y seis meses de prisión a Vladimir Kecmanović, padre del atacante, por delitos graves contra la seguridad pública, negligencia y abusos. Por su parte, Miljana Kecmanović fue sentenciada a dos años y 11 meses de cárcel por negligencia y abuso infantil.
La resolución llega después de que el Tribunal de Apelación anulara una sentencia previa emitida en diciembre de 2024 debido a irregularidades procesales y ordenara la repetición del juicio.
El caso está relacionado con el ataque ocurrido en mayo de 2023, cuando el adolescente, de 13 años, abrió fuego dentro de una escuela ubicada en el centro de Belgrado, provocando la muerte de nueve compañeros y un guardia de seguridad, además de dejar varios heridos.
Las investigaciones determinaron que el arma utilizada en la masacre estaba registrada legalmente a nombre del padre, un elemento clave dentro del proceso judicial.
Debido a que la legislación serbia establece los 14 años como edad mínima para la responsabilidad penal, el autor del ataque no pudo ser juzgado y fue internado en una institución psiquiátrica especializada.
La sentencia reaviva el debate sobre la responsabilidad de los padres en casos de violencia juvenil y el control de armas en Serbia, un tema que generó gran impacto social tras la tragedia.






