Ataque con cuchillo ocurrido en Belfast generó una fuerte reacción social después de que imágenes de la agresión circularan ampliamente en redes sociales, dando paso a protestas y episodios de violencia.
El presunto agresor fue acusado de intento de asesinato luego de herir gravemente a un hombre de unos 40 años. Tras el incidente, grupos de manifestantes protagonizaron disturbios que incluyeron incendios de vehículos, ataques a viviendas y enfrentamientos con la policía.
De acuerdo con las autoridades, al menos una docena de agentes resultaron lesionados durante las operaciones para controlar los disturbios, mientras decenas de familias fueron evacuadas por razones de seguridad.
El gobierno británico y líderes de Irlanda del Norte hicieron un llamado a la calma y rechazaron los ataques contra comunidades migrantes registrados durante las manifestaciones.






