Asciende a 47 el número de personas que perdieron la vida tras el terremoto de magnitud 7.8 registrado en Mindanao, al sur de Filipinas, donde continúan las labores de rescate entre los escombros.

De acuerdo con el reporte oficial, el desastre también dejó 688 heridos y 31 desaparecidos, mientras miles de viviendas sufrieron daños y numerosas familias permanecen desplazadas por seguridad.

Las autoridades informaron que alrededor de 390 mil personas resultaron afectadas por el sismo, que provocó colapsos estructurales, interrupciones en servicios básicos y daños en carreteras y edificios públicos.

Los equipos de emergencia siguen desplegados en la zona mientras especialistas evalúan las pérdidas y monitorean las constantes réplicas registradas desde el movimiento principal.