El Gobierno de México avanza en una estrategia integral para enfrentar el dengue que incluye el desarrollo y aplicación de dos vacunas —una de origen japonés y otra brasileña— además del uso de mosquitos modificados para frenar la transmisión del virus.

El titular de la Secretaría de Salud, David Kershenobich, informó durante la conferencia matutina que en 2026 se ha registrado una reducción importante de casos, luego de los brotes ocurridos en años recientes.

Menos casos y cuatro fallecimientos en 2026

Entre enero y mayo de este año se contabilizaron 2,136 casos de dengue en el país, de los cuales 1,140 presentaron signos de alarma. También se confirmaron cuatro defunciones: una en Veracruz, una en Tabasco, una en Michoacán y una en Oaxaca.

El funcionario señaló que, pese a estos registros, la tendencia es a la baja en comparación con 2024 y 2025, cuando se presentaron brotes más severos.

“Lo hemos logrado disminuir en forma muy importante”, afirmó.

Meta nacional y prevención en hogares

El gobierno mantiene como objetivo reducir en 50% los casos de dengue, zika y chikungunya hacia 2030.

Para ello se impulsa la campaña “Cinco pasos para un hogar sin mosquitos”, que promueve acciones como eliminar criaderos, limpiar recipientes y mantener patios libres de acumulación de agua.

Vacunas y nuevas tecnologías

La vacuna japonesa QDENGA ya cuenta con registro sanitario de Cofepris y se encuentra en proceso de incorporación al sistema nacional de salud.

En paralelo, México trabaja con la vacuna brasileña Butantan-DV, que se aplicaría en regiones con distintos genotipos del virus.

Además, se amplía el uso de mosquitos con la bacteria Wolbachia, una técnica que impide la reproducción del virus dentro del insecto y que ya muestra resultados en Yucatán y Baja California Sur.