Bolivia inició este lunes su quinta semana consecutiva de protestas y bloqueos carreteros, luego de que sindicatos y organizaciones sociales rechazaran cualquier negociación con el gobierno del presidente Rodrigo Paz y ratificaran su exigencia de que abandone el cargo. Las movilizaciones se han extendido a gran parte del país y han generado afectaciones en el transporte, el comercio y el abastecimiento de productos básicos.
La situación más complicada se registra en La Paz, donde los bloqueos han limitado el acceso por carretera y provocado problemas en la distribución de combustible y alimentos. Diversos sectores sociales aseguran que las manifestaciones continuarán hasta obtener una respuesta favorable a sus demandas.
Mientras tanto, el gobierno mantiene abiertos los llamados al diálogo, aunque hasta ahora no se ha alcanzado ningún acuerdo que permita reducir la tensión social que atraviesa el país.






