El Gran Río Artificial de Libia es el mayor proyecto de irrigación jamás construido por la humanidad debido a su magnitud y su alto costo, afirma la Enciclopedia Británica.

El llamado The Great Man-Made River es un proyecto de ingeniería que implicó una intensa labor que puso a Libia en la conversación.

A mediados del siglo XX, cuando los libios comenzaron a buscar petróleo en el Sahara, pero la gran sorpresa fue que encontraron la fuente subterránea más grande de agua dulce, la cual se encuentra en el desierto del Sahara Oriental y abarca un área de más de 2 millones de kilómetros cuadrados.

La reserva se extiende también por Egipto, Chad y Sudán.

Abarcando las fronteras de 4 países al noroeste de África, sus reservas de agua ascienden a miles de kilómetros cúbicos.

En 1960 comenzaron a aparecer las primeras ideas sobre la construcción de un sistema de riego gigante, sin embargo, fue hasta 1980 cuando el líder de Libia, Muamar el Gadafi, aprobó que se iniciara la magna obra y la anunció como “la octava maravilla del mundo”.

La principal idea era extraer agua subterránea y desarrollar su transportación a las ciudades del norte de Libia; era tanto el optimismo que se estableció que las reservas deberían durar 4 mil 800 años si extraían hasta mil 500 millones de metros cúbicos al año. 

Tuberías gigantes

En la primera etapa del plan se construyó una planta para la fabricación de más de medio millón de grandes tubos de 80 toneladas y 4 metros de diámetro, por los que se hizo la mayor parte del suministro de agua.

Empresas de Estados Unidos, Alemania y Japón llegaron a Libia ante la magnitud de la obra; en esa fase comenzaron a trasladar las tuberías por caminos ya trazados.

Se incluyó la construcción de un conducto de mil 200 metros, por lo que la red de agua se ubicaría a una profundidad de 6 metros y en total fueron movidos aproximadamente 85 millones de metros cúbicos de tierra.

La segunda etapa inició en 1989 y el acueducto llegó a Trípoli, la capital de Libia, con el principal objetivo de abastecer de agua a los territorios vecinos.

En la tercera etapa se conectó a Bengasi, la segunda ciudad más grande de Libia. Ya se habrían perforado más de mil 300 pozos, de entre 500 y 800 metros de profundidad.

La transportación de agua desde 4 acuíferos, se logró gracias a un acueducto gigante que se extendió a más de 3 mil kilómetros.

Las primeras 3 etapas del megaproyecto operaron antes de la guerra civil en 2011; y luego comenzó la fase 4 de 5, con lo que se llevó agua a más de 40 millones de personas.

Y se cumplía uno de los principales objetivos: las áreas desérticas que nunca habían visto irrigación comenzaron a producir trigo, cebada, frutas y verduras; se dejó de depender de productos importados.

La magna construcción costó en conjunto 24 mil millones de dólares, provenientes de los ingresos del petróleo del país, Libia no pidió préstamos internacionales y es una obra más cara que el Canal de Panamá ampliado. Su finalización estaba programada para 2015.

En 2018 El Gran Río Artificial se incluyó en el Libro Guinness de los récords, como el complejo de riego más grande del mundo.

El Gran Río Artificial con sus 4 mil kilómetros de tubos extrae y conduce a ciudades enteras de ese país el agua fósil que cayó como lluvia hace 40 mil años. Las metrópolis dependían antes de costosas plantas de desalinización o importación.

El sistema enfrentó su mayor crisis durante la segunda guerra civil Libia, entre 2014 y 2020 los combates dañaron tuberías, estaciones de bombeo y pozos de captación.

Según  Interesting Engineering, 101 de los 479 pozos del sistema oeste habían sido desmantelados hasta julio de 2019.

El proyecto se consideraba que podría salvar al norte de África, al convertirlo en el granero del mundo. Era vital, pues tan solo en Libia más de un 90 por ciento de su  territorio es desierto.

El río artificial sigue siendo la principal fuente de agua dulce para la mayoría de los 7 millones de habitantes de Libia.

Científicos estiman que el acuífero podría durar entre 60 y 100 años al ritmo actual de extracción. Otros advierten que el agotamiento puede ser más rápido si los países vecinos también aumentan sus extracciones de esa agua no renovable.

Con todo, El Gran Río Artificial transformó un país desértico en un lugar donde las personas pueden vivir, plantar y beber agua potable.