Trump fue evacuado de emergencia durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca luego de que un hombre armado intentara irrumpir en el evento donde se encontraba el mandatario estadounidense junto a altos funcionarios de su administración.
El sospechoso, identificado como Cole Allen, compareció este lunes ante un tribunal federal en Washington, donde se declaró no culpable de los cuatro cargos que enfrenta por el presunto intento de asesinato contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Allen, de 31 años y originario de California, permanece bajo custodia mientras continúan las investigaciones federales relacionadas con el caso, considerado uno de los incidentes de seguridad más delicados registrados durante el actual mandato presidencial.
De acuerdo con documentos judiciales, el acusado enfrenta cargos por intento de magnicidio, posesión y transporte ilegal de armas de fuego, además de agresión contra un agente federal con un arma mortal. En caso de ser declarado culpable, podría recibir una condena de cadena perpetua.
Los hechos ocurrieron el pasado 26 de abril durante la tradicional cena de corresponsales de la Casa Blanca, celebrada en un hotel de Washington y que contó con la presencia de Trump, la primera dama Melania Trump, el vicepresidente JD Vance y el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson.
Según la versión presentada por la Fiscalía del Distrito de Columbia, Allen logró superar uno de los filtros de seguridad corriendo hacia el acceso principal del salón donde se desarrollaba el evento.
Las autoridades sostienen que el sospechoso portaba una escopeta, una pistola y varios cuchillos al momento del incidente. Además, investigadores creen que alcanzó a disparar contra un agente de seguridad antes de ser sometido por elementos federales.
El intercambio de disparos provocó momentos de tensión dentro del recinto y obligó al Servicio Secreto a evacuar inmediatamente al presidente y a varios integrantes de su gabinete.
Aunque no se reportaron víctimas mortales ni personas lesionadas de gravedad, el incidente encendió nuevamente las alarmas sobre los protocolos de seguridad en actos presidenciales de alto perfil.
Documentos obtenidos por las autoridades revelaron que, minutos antes del ataque, Allen envió mensajes y escritos dirigidos a familiares cercanos donde presuntamente aseguraba que su objetivo eran miembros de la administración de Trump.
Inicialmente, el hombre había sido acusado únicamente de tres delitos federales; sin embargo, el gran jurado aprobó posteriormente una acusación revisada en la que se añadió un cuarto cargo relacionado con la agresión armada contra un oficial federal.
Durante la audiencia celebrada este lunes, Allen escuchó formalmente las acusaciones y rechazó su responsabilidad en todos los cargos presentados por la Fiscalía.
La jueza Zia Faruqui, quien supervisa el proceso, ordenó que el acusado permanezca detenido mientras continúa el caso.
La semana pasada, Faruqui también ofreció disculpas públicas a Allen luego de que la defensa denunciara que el acusado permaneció varios días en aislamiento dentro del centro penitenciario pese a las constantes quejas de sus abogados.
Las autoridades federales continúan investigando si el sospechoso actuó solo o si existía algún tipo de apoyo externo relacionado con el presunto atentado.






