
El vestidor del Real Madrid explotó en uno de los momentos más delicados de la temporada. El club merengue decidió sancionar económicamente a Federico Valverde y Aurélien Tchouaméni tras la fuerte pelea que protagonizaron en la ciudad deportiva de Valdebebas, incidente que terminó con el mediocampista uruguayo hospitalizado por un golpe en la cabeza.
La directiva madridista confirmó multas de 500 mil euros para ambos futbolistas, convirtiéndose en la sanción económica interna más alta en la historia reciente del club. Aunque el castigo no contempla suspensión deportiva, la tensión dentro del vestidor encendió las alarmas a pocos días del duelo frente al Barcelona en el Camp Nou.
De acuerdo con reportes surgidos desde España, el conflicto entre ambos mediocampistas se venía gestando desde entrenamientos anteriores, donde las entradas fuertes y los roces físicos comenzaron a escalar de intensidad. La situación explotó el jueves después de una práctica, cuando ambos llegaron al vestuario todavía alterados tras varios choques durante el partidillo interno.
La discusión pasó rápidamente de lo verbal al contacto físico dentro del cambiador. En medio del altercado, Valverde terminó cayendo y golpeándose violentamente contra una mesa ubicada en el centro del vestuario, sufriendo una herida en la frente que requirió puntos de sutura y posterior traslado a un hospital como parte del protocolo médico por traumatismos craneales.
El club informó que el uruguayo permanecerá entre 10 y 14 días fuera de actividad bajo observación médica, por lo que quedará descartado para el clásico ante el Barcelona. En contraste, Aurélien Tchouaméni sí podrá ser considerado por el técnico Álvaro Arbeloa, luego de que el club decidiera no imponer sanción deportiva.
La tensión generada dentro del plantel obligó a una reunión de emergencia encabezada por el director general ejecutivo José Ángel Sánchez, quien se reunió con la plantilla para intentar frenar el desgaste interno en medio de una temporada marcada por la presión y las críticas hacia el equipo blanco.
Aunado a esta crisis deportiva e interna, el entorno del club también vive momentos de tensión por la situación de Kylian Mbappé, quien permanece en el centro de las críticas de la afición merengue. En los últimos días, aficionados del conjunto blanco han impulsado campañas digitales y recolección de firmas para pedir la salida del delantero francés, inconformes con su rendimiento y actitud durante la temporada.





