Ballenas grises están en el centro de la preocupación científica tras el aumento de muertes registradas en la bahía de San Francisco, en Estados Unidos.

En 2025 se reportó un récord de 21 ejemplares muertos en la zona, mientras que en lo que va de 2026 ya suman al menos siete. Investigadores señalan que este fenómeno está relacionado con cambios en su comportamiento migratorio y la escasez de alimento en el Ártico.

Las ballenas, que recorren hasta 20 mil kilómetros en su migración anual, han comenzado a utilizar la bahía como un nuevo punto de alimentación, algo que no era común antes de 2018. Sin embargo, muchas llegan en condiciones de desnutrición.

Especialistas advierten que, aunque la falta de alimento influye, una de las principales causas de muerte son las colisiones con embarcaciones en una zona altamente transitada por barcos y ferris.

Además, se ha detectado una baja tasa de nacimientos, lo que genera preocupación sobre la recuperación de la población, que ha caído de 27 mil ejemplares en 2016 a unos 12 mil 500 en 2025.

Autoridades y científicos buscan implementar medidas para reducir riesgos, como disminuir la velocidad de los barcos y mejorar la detección de estos animales en la bahía.