Restos del Tampa fueron localizados en el Atlántico tras más de 100 años de su hundimiento, marcando un hallazgo histórico para la memoria naval de Estados Unidos.

El USCGC Tampa, considerado la mayor pérdida naval estadounidense durante la Primera Guerra Mundial, fue encontrado a unos 91 metros de profundidad frente a la costa de Cornualles, en Reino Unido.

El buque se hundió en 1918 tras ser torpedeado por un submarino alemán, llevándose consigo a sus 131 tripulantes.

El descubrimiento fue realizado por un equipo de buzos británicos que llevaba años investigando posibles ubicaciones del naufragio.

Autoridades de la Guardia Costera de Estados Unidos confirmaron la identidad del barco mediante registros históricos y elementos estructurales hallados en el sitio.