Consentimiento activo se posiciona como eje central de una nueva iniciativa en Europa para redefinir el delito de violación y fortalecer la protección a sobrevivientes.
El Parlamento Europeo aprobó una resolución que busca que todos los países miembros adopten el principio de “solo sí es sí”, estableciendo que cualquier acto sexual sin consentimiento explícito debe considerarse violación.
La medida pretende sustituir el modelo tradicional basado en la coerción, que exige pruebas de fuerza o amenazas, y que expertos consideran insuficiente para proteger a las víctimas.
Organizaciones como Amnistía Internacional han señalado que este cambio ayudaría a eliminar obstáculos legales que enfrentan las sobrevivientes al denunciar agresiones.
Actualmente, la mayoría de los países de la Unión Europea ya han adoptado leyes basadas en el consentimiento, aunque aún existen diferencias en su aplicación.
La propuesta deberá avanzar a una fase legislativa para su implementación en los Estados miembros.






